¿Qué son Etf Esg?

Las Etf esg se diferencian de las Etf convencionales en que utilizan criterios ambientales, sociales y de gobernanza. En otras palabras, son etfs creados específicamente para aquellos que quieren invertir de manera sostenible. Es por eso que los etf esg suelen denominarse etfs sostenibles de una manera más general.

¿Dónde estamos en Europa?

El primer etf esg aterrizó en Europa en 2012. En los años siguientes la tendencia fue positiva pero el crecimiento fue muy limitado. Y desde 2017 ha habido un aumento significativo en el etf esg. Sólo en ese año, 15 nuevos etfs sostenibles fueron listados en Europa! En los años siguientes se emitieron más etf esg, pero 2017 es actualmente el «año del boom»!

Desde 2012, a pesar del crecimiento más o menos constante del número de etf esg, el interés de los inversores en esta categoría de etf sigue siendo limitado. Sin embargo, es innegable que en el último año la atención en este sector ha aumentado significativamente!

En octubre de 2018, el Etf Esg valía 3.100 millones de euros en Europa, o el 7% del total de entradas de Etf. Una cifra muy significativa si se piensa que sólo el año anterior, la financiación ascendió a 2.200 millones de euros.

El interés tardío de los inversores en este segmento se debe muy probablemente a la no siempre sencilla comprensión de estos Etfs. Los mecanismos de acción de estos etf pueden ser a veces complejos. Siempre existe la preocupación de que los ahorradores inviertan en un segmento del que saben poco o no entienden toda la dinámica.

Rtf socialmente responsable

¡Construir el índice replicado puede marcar la diferencia!
Algunos etf esg replican índices que simplemente excluyen de su composición ciertos tipos de actividades que operan en sectores con un alto potencial de impacto social y/o ambiental negativo, como las empresas que operan en el sector del alcohol, el tabaco, los juegos de azar, la energía con un alto impacto ambiental, las armas, etc., etc.

Por ejemplo, los etfs de bajo carbono replican índices que incluyen empresas que producen energía exclusivamente a partir de fuentes renovables. Esto significa que los índices que la etf se propone reproducir, además de excluir a las empresas que operan en sectores con un alto impacto negativo en el medio ambiente y la sociedad.

Dan a cada empresa «sostenible» una calificación basada en la exposición a los riesgos ambientales, sociales y de gobernanza típicos del sector en el que operan y la capacidad de gestionar esos riesgos en comparación con los competidores.

Etf socialmente responsable: ir más allá de las «etiquetas».
Además de conocer la lógica de construcción del índice replicado, es necesario saber cómo ir más allá de los «eslóganes» y las declaraciones para no caer en la llamada trampa del lavado verde. Este término indica el conjunto de comportamientos utilizados por las empresas para difundir una imagen positiva de sí mismas desde el punto de vista ambiental/social/ético, desviando la atención de los verdaderos efectos negativos producidos por su actividad.

¿Merece la pena invertir?

Invertir en etf esg es definitivamente un «buen gesto»! Sin embargo, como se lee en el párrafo anterior, hay que tener mucho cuidado de evitar las «falsas» etf sostenibles.
Además, es esencial conocer la lógica de la construcción de los índices. Seguramente la que se basa en la calificación es preferible a la que prevé la mera «exclusión» de algunas empresas.

Este criterio le da más confianza en la «ética» real de las empresas o incluso «garantiza» un mejor rendimiento que las tradicionales etfs. Los emisores de esos etfs sostienen que los que han invertido en etfs sostenibles han logrado una rentabilidad similar, si no superior, a la de sus etfs tradicionales.

Los datos de que disponemos hasta ahora son casi limitados, al menos en lo que respecta a los mercados italiano y europeo, y sólo podemos confiar en lo que han reivindicado los emisores.

Sin embargo, la inversión en etf esg, sostenible o socialmente responsable, tres formas de indicar el mismo concepto, merece ser seguida a lo largo del tiempo. El mundo está «trabajando» y el daño ambiental aumenta cada día.

Invertir en empresas «sensibles» es una forma concreta de contribuir a apoyar al planeta. Ciertamente, como inversores también es necesario preservar el capital y obtener rendimientos por lo menos acordes con los derivados de las actividades «tradicionales». Por esta razón, volveremos sobre este tema periódicamente para analizar y comparar los rendimientos de la inversión en este sector con los más tradicionales.

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